Un día con la Madre Cándida en El Salvador

1 el sal aug 9

“Tengamos un corazón grande y generoso para Dios”.

                                      (Sta. Candida Maria de Jesus) 

     La celebración del 110 aniversario de la muerte de Santa Cándida María de Jesús el pasado 9 de agosto de 2022, estuvo marcada por una sencilla pero memorable en la ciudad de El Salvador, Misamis Oriental.

1g el sal aug 9

     A las 7:00 de la mañana se ofreció una misa de acción de gracias en honor a nuestra querida Madre Fundadora en el Santuario de la Divina Misericordia que fue oficiada por el P. Valerian Posniack, MIC. Peregrinos de diferentes lugares pudieron asistir a la misa. Las hermanas estaban tan felices que varios peregrinos que estuvieron presentes durante la misa pudieron conocer la vida de la Madre Fundadora a través del compartir de Hna. Delia Pedroso. Más tarde, Padre Val se unió a las hermanas para un almuerzo sencillo con las hermanas de las Siervas del Espíritu Santo que estaban teniendo su retiro.

 

1e el sal aug 9

     Por la tarde, la celebración se destacó con un encuentro con los niños de la Zona 2 Ulaliman, Ciudad de El Salvador, Misamis Oriental. Estos niños venían de la clase de tutoría de la Hna. Delia.

 

1c el sal aug 9

1d el sal aug 9

     Este encuentro les dio una experiencia que les permitirá crecer en la fe y les animará a desarrollar valores y comportamientos positivos. Las Hermanas de El Salvador creían que el desarrollo holístico de cada niño no se considera completo sin crecimiento y desarrollo espiritual. Las actividades impartidas les ayudaron a reenfocar su relación personal con Dios, con la Madre Cándida, con su familia y amigos.

 

1h el sal aug 9

1a el sal aug 9

     Los jóvenes atendidos por Hna. Felie, ayudaron con alegría a Hna. Delia a facilitar las actividades de estos niños.

 

1f el sal aug 9

     Uno de los jóvenes compartió sobre la vida de la Madre Cándida con los niños. Después de compartir, se les sirvieron bocadillos sencillos.

 

1b el sal aug 9

     ¡Qué felices estaban! Su alegría y risa resonaron en el recinto de las hermanas. Con suerte, cuando se formen, serán las futuras Hijas de Jesus. De ellos brotará la juventud y el germen de la vocación.

 

Bendito sea Dios que nos ama tanto.